Un estudio realizado por dos sociólogos de la Universidad del Sur de California dice que los niños con padres gay o madres lesbianas muestran una mayor empatía por la diversidad social, están menos confinados por los estereotipos de género, y son probablemente más propensos a explorar actividad homosexual por ellos mismos.
Aimee Gelnaw, directora ejecutiva de la Family Pride Coalition, que es una madre lesbiana criando dos niños con su pareja dijo “por supuesto nuestros hijos serán diferentes, están creciendo en un contexto social diferente”.
Apertura a las Relaciones Gay
Recibido con “Júbilo”
Kate Kendall, cabeza del Centro Nacional por los derechos de las Lesbianas con base en San Francisco, también está criando a dos niños con su pareja. “Hay una sola respuesta a un estudio de que los niños criados por padres gay o madres lesbianas podrían ser un tanto más propensos a rechazar nociones de una orientación rígida – esa respuesta debería ser de júbilo”, Kendall dijo.
Pero Amy Desasi, una analista política con el grupo Focus on the Family, dijo que el nuevo reporte es alarmante en sus sugerencias de que los niños de padres gay podrían estar más abiertos a actividades homosexuales, “los niños rinden mejor cuando tienen una madre y un padre casados” mencionó.
La coautora del estudio, Judith Stacey, es profesora de estudios de género contemporáneo. Además de señalar las diferencias de género en dos grupos de niños, ella asegura que hay, en efecto, algunas ventajas en un equipo femenino homoparental sin un papá viviendo en el hogar: Una pareja femenina tiende a estar más involucrada en las vidas de los niños y está en una mejor armonía en términos de acercamiento parental.
Entre los descubrimientos citados por los autores se encuentra:
1. Comparadas con las hijas de madres heterosexuales, las hijas de lesbianas se visten, juegan y comportan, más frecuentemente, de formas que no están conformes con las normas estereotipadas de género. Ellas muestran un mayor interés en actividades que requieren tanto de cualidades masculinas como femeninas. Tienen mayores aspiraciones a profesiones que nos son tradicionalmente femeninas.
2. En términos de agresión y juego, los hijos de lesbianas se comportan en formas tradicionalmente menos masculinas. Ellos son más propensos a tener una mayor inclinación a la crianza y son más afectivos que sus contrapartes en familias heterosexuales.
3. Un estudio examinado por los investigadores indicaba que una mayor porción significativa de adultos jóvenes criados en su niñez por lesbianas, se habían comprometido en una relación con alguien de su mismo sexo (seis de 25 entrevistados) que aquellos criados por una madre heterosexual (ninguno de 20 entrevistados.
4. Aquellos criados por madres lesbianas eran también más propensos a considerar una relación homosexual.
5. Mujeres adolescentes y adultas jóvenes criadas en su niñez por madres lesbianas parecían ser más aventuradas sexualmente y menos castas que las niñas criadas por madres heterosexuales. Por otro lado, los varones eran en algún modo menos aventurados sexualmente y más castos que los niños criados por heterosexuales.
6. Los estudios indican que la orientación sexual no tiene un efecto medible en la calidad de las relaciones padre – hijo o en la salud mental de los niños.
"Estos estudios no encuentran diferencias significativas entre los hijos de madres lesbianas y madres heterosexuales en cuestiones como ansiedad, depresión, autoestima y muchas otras medidas de adaptación social y sicológica”, dijeron los autores.
Joseph Nicolosi de la NARTH (National Association for Research and Therapy of Homosexuality), ofreció los siguientes comentarios: “Este papel fue escrito por una profesora de estudios de género, por tanto, no es de sorprender que las diferencias en las que ella se basa tienen que ver con una inconformidad de género. De hecho, lo que ella encontró tiene sentido: las mujeres lesbianas tienden a tener un efecto feminizante en sus hijos, y un efecto masculinizante en sus hijas.
"Pero la pregunta es, ¿son estás diferencias saludables? Una mayor investigación es necesaria para entender cómo el rechazo de los roles convencionales de género pueden tener no sólo un efecto saludable y expansivo, sino también un efecto restrictivo y negativo en la identidad y la salud sicológica.
"Y a pesar de lo que muchos investigadores de género pidan, la investigación nos dice que la ausencia de un padre en el hogar no es, en balance, bueno para las familias”.
(Fuente: The Los Angeles Times, "Professors Take Issue With Gay-Parenting Research," April 27, 2001, and "Report: Kids of Gays More Empathetic," by David Crary, National Writer, Associated Press)













